Inaugurado el 14 de febrero de 1876, durante la gestión del alcalde Don Francisco García Monterroso (1875-1878); fue construido para unir los extremos de la quebrada y poder permitir el paso de las riberas de la calle Ayacucho y la Ermita.

El puente tiene un aproximado de 8 metros y medio de altura, con 44 metros de largo por 3 metros de ancho.

Existe una tradición que señala que quien por primera vez ve el puente y lo cruza sin respirar se le cumplirá el deseo que pida. El puente sirvió de inspiración a una famosa canción de la compositora Chabuca Granda, titulada “Puente de los Suspiros”, en el año 1960. Recientemente fue restaurado por Plan COPESCO Nacional.