Su origen se le atribuye a la leyenda que motivo el origen de Barranco y desde aquella vez se convirtió en un lugar de romería. Fue erigida en adobe y quincha a mediados del siglo XVIII gracias al benefactor Caicedo, un panadero cuya esposa devota, sana milagrosamente por la intercesión de la cruz que allí se veneraba. Reedificada por el capellán Manuel de la Fuente Chávez en 1882, luego de que fuera incendiada por el ejército chileno. En 1903 se eleva a la categoría de parroquia. El antiguo templo de la Ermita quedo muy deteriorado luego del terremoto de 1940. Actualmente se encuentra aportas de ser restaurada por el Plan COPESCO Nacional.